Coincidiendo con la fiesta nacional del 11 de septiembre, tenía casi preparado un post, que era la continuación del anterior. Le había empezado a coger el gustillo al asunto.
Trataba de una expedición catalana que encontraba, en un nivel inferior de la Sima de las Butifarras que exploró el profesor Stauffenberg de la entrada que antecede a ésta, al homínido más antiguo hallado jamás en Europa.
Qué digo en Europa… ¡En el mundo entero!
Al homínido en cuestión se le conocía como “El Home De la Garrotxa”.
La Garrotxa es la comarca donde se encontraría mi ficticia sima, y “home” significa “hombre” en catalán.
Se le llamaba, sí, con este nombre; sin embargo la gente de a pie había bautizado a nuestro homínido con el cariñoso apelativo de Josep Lluis.
Os presento a Josep Lluis.

Luego estaban los miembros de la expedición. A la cabeza de la misma iba un americano, un auténtico erudito licenciado en Yale, que había venido a Barcelona a pasar un verano y, como era de esperar, había quedado enamorado de la cultura catalana. Se llamaba Karl Dwyer.
Éste era Karl Dwyer antes de ese verano que había cambiado el rumbo de su vida.

Éste era Carles Dwyer después de sucumbir al influjo catalán.

Luego, tratando de ser justo y veraz, y retratando, por tanto, a mi comunidad como el modelo de integración lingüistica, cultural, espiritual y paraíso de la igualdad que en realidad es, presentaba a Abderramán Salim Manzur, más conocido como “Pepet”, el Jefe de Logística y Suministros de la expedición. Se diría que, de alguna manera, la piedra angular de la misma. Pretendía mostrar con este personaje que en Cataluña todos somos iguales.
Aquí tenemos a Pepet en acción.

Y la cosa seguía y seguía así. Llevaba cerca de diez páginas escritas. Una gansada, de acuerdo; pero lo estaba pasando bien, que es de lo que se trata.
Cuando de pronto… le di a alguna tecla del ordenador donde, salta a la vista, no le debía haber dado, y todo el texto se fue a la mierda. Así, como suena.
Al Paraíso de las Palabras, supongo… O al infierno.
No es la primera vez que me sucede algo semejante, pero en esta oportunidad lo he interpretado como una señal del destino.
Empecé este blog, hace justo un año, por razones que, si alguna vez revistieron alguna importancia, éstas se han ido difuminando hasta borrarse por completo con el correr del tiempo. Se apagó el motor que le daba vida a esta historia, por así decirlo: me he quedado, como el aviador del Principito, en panne.
Quiero decir que lo dejo. La góndola ha llegado a su destino.
No ha estado del todo mal el viaje, ¿verdad?
Creo que era Dylan Thomas quien contaba que en una ocasión vio a un campesino disponiendo unas series de setas en círculos en un campo: se trataba de un ritual mágico relacionado con las cosechas. Cuando el poeta galés le pregunto al campesino que por qué hacía algo así, éste le respondió: -Porque sería un condenado idiota si no lo hiciera.
Yo quisiera dedicar estos textos, si algún valor tuvieran, a todas las personas que se han acercado a este espacio y han tenido la amabilidad de leerme.
También quiero dedicárselos a las personajes de los mismos, es decir, a los seres de carne y hueso que han tenido la amabilidad de pasar por mi vida. La mayor parte de ellos, si bien no han contribuido a que fuera más sencilla, por lo menos si han puesto su granito de arena en que resultara más estrambótica. ¡Bravo también por vosotros!
Pienso, pues, que es de justicia daros las gracias a todos.
Y sería un condenado idiota si no lo hiciera así.
Septiembre 13, 2009 a las 5:41 pm
Y yo sería una condenada idiota si no te diera las gracias por lo buenos ratos que he pasado leyéndote. Atravieso una etapa bastante triste en mi vida y leer esto…… me ha supuesto un pellizco más en el corazón.
Gracias por la travesía y deseo, de corazón, que podamos volver a encontrarnos en cualquier otro canal.
Espero encontrar tu nuevo blog.
Un beso y un abrazo, de ésos que envuelven.
Septiembre 13, 2009 a las 6:22 pm
Bueno, no sé qué decir, creo que te gustaría saber que he cogido de costumbre abrir esta página todos los días (que puedo) y ver si hay alguna de tus estrambóticas historias.
Normalmente suelo leer blogs pero los abro cuando me acuerdo y casi siempre hay más de 4 o 5 posts atrasados que tengo que leer, cosa que no me ha pasado nunca con tu pequeño rincón puesto que lo sigo, como dije, casi a diario como una especie de ritual.
La verdad es que me da mucha pena
me voy a un rincón a cantar canciones de Chavela Vargas, que las mías se me hacen demasiado alegres.
Yo también espero encontrar tu nuevo blog si es que lo habrá, si no, necesito otra solución.
Un abrazo…..y ya se me iba a olvidar: MUCHAS GRACIAS GONDOLERO!!
Septiembre 14, 2009 a las 1:12 am
Lo siento muchisimo pero te comprendo muy bien. A mí me paso lo mismo. Empece con mucha ilusión un blog y como soy una mujer que me canso de las cosas lo deje.
En fin, me da lastima porque me gusta leer, y de eso no me canso, tu blog.
Avisanos si apareces por algún lado que no sea este.
Un besito.
Septiembre 14, 2009 a las 9:16 am
Supongo que es normal después de un cambio tan brusco en la vida que se produzcan cambios.
Un gusto leerte siempre.
PD: Está claro que nos quitas el gusto… espero que no por mucho tiempo.
Septiembre 14, 2009 a las 10:31 am
Creo que es la primera vez que entro en tu blog y no acabo con una risa en la boca y en los ojos.
No te imaginas la pena que me da que acabes con el blog. Entiendo tus moticos, por supuesto. Debe ser cansado estar inspirado cada poco tiempo, y actualizar con textos tan bien escritos, tan creativos y, la mayoría de las veces, tan divertidos. O, cuando no lo eran, teñidos de esa dulce nostalgia.
Así que, por mucho que lo lamente, por mucho que mi primer impulso sea pedirte que no lo dejes, por favor, que sigas ahí, con nosotras, lo que haré será darte las gracias por todo lo que me has dado durante este tiempo, y sin que te dieras cuenta.
Con tu blog cada día tenía un pequeño bocado de felicidad, recibía en vena una dosis de fina ironía que iba la mar de bien para mi maltrecha salud emocional.
Así que te mando un besazo enorme, y te digo
MUCHAS GRACIAS, GONDOLERO
(No lo dejes, no lo dejes, no lo dejes, no lo dejes….)
Septiembre 14, 2009 a las 9:13 pm
Parece ser que una vez más llego tarde… pero que sepas que siempre te he ido leyendo a pesar de haber pisado de puntillas por este tu blog …. y me apenas que anuncies el fin de trayecto de esta góndola en la que subirse siempre hacia sonreír a quienes por aquí hemos pasado ….pero ya sabes siempre se pueden iniciar nuevos trayectos para esta embarcación …. aqui estaremos esperando para cuando decidas regresar …
Un besoooo …..o dos
Septiembre 17, 2009 a las 10:38 am
Sr. Gondolero,
Nunca he escrito ningún comentario en su blog, sólo he sido una sonriente espectadora. Pero hoy tengo un favor que pedirle: encuentre otro motor y vuelva a publicar para nosotros (tómese su tiempo, claro… pero vuelva!)
Unos besos de las chicas de la oficina y suerte!